Bitcoin SV: bloques de gran tamaño para un gran sistema de pago mundial

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Por Jimmy Nguyen

Presidente fundador de la Asociación de Bitcoin

Ya han pasado más de diez años desde que se presentó al mundo el Bitcoin con el libro blanco de Satoshi Nakamoto que describe “un sistema de dinero en efectivo electrónico peer-to-peer“. Pero, desde entonces, el Bitcoin aún no se ha convertido en un sistema de dinero en efectivo electrónico con transacciones rápidas, bajas comisiones y pocos intermediarios. Lo que la gente considera que es el Bitcoin —la red Bitcoin Core (BTC)— tenía la escalabilidad limitada por un tamaño de bloque muy pequeño, por lo que se saturó y las comisiones de las transacciones se dispararon. Los vendedores y los consumidores no utilizarán un sistema de pago que es lento y caro. Por suerte, en noviembre de 2018 apareció el Bitcoin SV (BSV) con el propósito de solucionar este problema. El BSV se asegurará de que la “Visión Satoshi” del Bitcoin tenga éxito al permitir la escalabilidad masiva con grandes tamaños de bloque, lo que hará posible que se convierta en un gran sistema de pago mundial.

El Bitcoin Core (BTC) no satisfizo la visión original del Bitcoin

El revolucionario concepto del Bitcoin permitía a la gente enviar dinero en efectivo de forma instantánea y directa a cualquier persona en cualquier parte del mundo, sin necesidad de bancos intermediarios ni proveedores de servicios. Las transacciones se registran en un libro de registro distribuido conocido como la cadena de bloques, a la que se añadían bloques de transacciones una media de cada diez minutos. 

Al principio, el tamaño de la cadena de bloques del Bitcoin no tenía ningún límite. En abril de 2009, Satoshi Nakamoto (mi colega, el Dr. Craig Wright, científico jefe de nChain) escribió lo siguiente:

“La red de tarjetas de crédito Visa procesa alrededor de quince millones de compras por Internet al día en todo el mundo. Con el hardware existente, el Bitcoin ya puede escalar mucho más que eso por una fracción del coste. En realidad, nunca llega a alcanzar un límite máximo”.

No obstante, en una primera fase de vida del Bitcoin, se aplicó un límite de 1 MB al tamaño de bloque como medida temporal para proteger la red de ataques en sus primeros días. Después, por motivos subyacentes propios, el grupo de desarrolladores del Bitcoin Core (que ahora controla el protocolo BTC) mantuvo este límite de bloque de 1 MB de forma permanente.

Los bloques de 1 MB son muy pequeños, por lo que solo permiten una media de tres transacciones por segundo. Si se compara con la red mundial de Visa —que tiene un promedio de 2.000 transacciones por segundo, con 56.000 transacciones por segundo en los períodos de máxima actividad—, con los bloques de 1 MB, el Bitcoin nunca podrá competir con las redes de pago con tarjeta para el uso diario.

Esta es la razón de que el BTC se sature con frecuencia y, en ocasiones, las transacciones tengan que esperar horas antes de ser confirmadas. El resultado es que se disparan las comisiones de transacción; en enero de 2018, el envío de una sola transacción de BTC podía costar entre 20 y 40 dólares. (Se pagan comisiones a los “mineros”, que aportan potencia de procesamiento para mantener la red). Aunque a finales de mayo de 2019 las comisiones de transacción de BTC eran de unos cuatro dólares, siguen siendo demasiado altas para actuar como sistema de pago para el uso diario. No es de extrañar que los vendedores dejaran de ver al BTC como una opción de pago viable y los consumidores rara vez lo utilicen para realizar sus compras. Esto desembocó en años de disputas. El grupo de desarrolladores del Bitcoin Core no aumentaba el límite del tamaño de los bloques, ya que quería que los bloques fueran pequeños para crear canales de pago independientes fuera de la cadena de bloques “off-chane” (la lightning network), mientras que la cadena de bloques se utiliza solo como un libro de registro. En cambio, los puristas del Bitcoin abogan por incrementar el tamaño de bloque para permitir una mayor capacidad de transacciones, agilizar el procesamiento y mantener las comisiones muy bajas.

El BSV permite la escalabilidad gracias al gran tamaño de los bloques con el objetivo de crear un gran sistema de pago mundial

Dado que el BTC se desvió del plan original, en noviembre de 2018 surgió el Bitcoin SV (BSV) con la idea de asegurar que se cumpliera la “Visión Satoshi”. El BSV pretende permitir la escalabilidad masiva para ofrecer a los vendedores y a las grandes empresas una red de pago que sea escalable, con capacidad de rendimiento y que sea capaz de satisfacer grandes volúmenes de transacciones. Mientras el BTC mantiene sus diminutos tamaños de bloque de 1 MB, el BSV comenzó con un límite de bloque significativamente mayor, de 128 MB. De este modo, las transacciones con BSV se procesan con gran rapidez y con comisiones mucho más bajas. Mientras que las comisiones del BTC ascienden a unos cuatro dólares por transacción (a finales de mayo de 2019), las transacciones con BSV cuestan ahora menos de una quinta parte de un centavo. Y esperamos que las comisiones por transacción con BSV disminuyan aún más a medida que aumente el tamaño de los bloques y mejore la tecnología. 

Y la capacidad del BSV ya está aumentando. El 24 de julio de 2019, la red BSV aumentó el límite predeterminado de los bloques hasta 2 GB (eso son 2000 MB). Esto significa que el límite de bloque predeterminado del BSV es 2000 veces superior al del BTC. Después de la actualización realizada en julio de 2019, el BSV podrá procesar fácilmente más de 1000 transacciones por segundo y su capacidad continuará aumentando. En teoría, con tamaños de bloque de 2 GB se podrían procesar entre 9000 y 14 000 transacciones por segundo (aunque eso dependerá de las mejoras tecnológicas y de los tipos de transacciones, ya que este aumento de capacidad del BSV admite muchas otras formas de transacciones de datos, no solo pagos). Además, en febrero de 2020, el BSV tiene previsto eliminar el límite de bloque por completo para permitir que su capacidad crezca hasta cualesquiera que sean los niveles que necesite el mercado. De hecho, uno de los principales equipos de desarrollo del BSV (nChain) está trabajando en tamaños de bloque de un terabyte (¡un millón de megabytes!), lo que permitirá procesar miles de millones de transacciones por bloque y cuatro millones de transacciones por segundo. Esto significaría que, en el futuro, el BSV podría convertirse en el libro de registro público del mundo, en el que se registren pagos y todo tipo de transacciones de datos empresariales.

El BSV transformará la industria de pagos

Para los vendedores, el BSV ofrece comisiones de transacción mucho más bajas que los sistemas de pago con tarjeta actuales, que cobran entre un 2 % y un 3 % por transacción (además de los costes fijos o mensuales). En el caso de las transacciones peer-to-peer (en las que el cliente realiza el pago directamente a la cartera Bitcoin del vendedor), la comisión de transacción pagada por el cliente puede ser de apenas una fracción de céntimo. Es probable que la mayoría de los vendedores decidan utilizar un procesador de pagos de criptomonedas, como Coinify o White Pay de The White Company. Estas opciones aplican sus propias comisiones de transacción por permitir a los vendedores aceptar BSV (y abonar el pago inmediatamente en moneda fiduciaria si el vendedor así lo desea). A medida que aumente el uso de BSV, esperamos que estas comisiones de procesamiento se reduzcan drásticamente. 

Los pagos transfronterizos serán los que más se beneficien de la mayor eficiencia. Dado que el BSV es un sistema global, los costes de cambio de divisas se reducirán a un mínimo. El BSV ofrece rápidas transferencias transfronterizas a las redes de pago y a los vendedores que operan en varios países. 

Otra ventaja es la velocidad. Gracias a las confirmaciones instantáneas, los vendedores reciben rápidamente los BSV de sus clientes, sin tener que esperar días para que los pagos realizados con tarjetas de crédito se transfieran a la cuenta del vendedor. En cuanto la transacción se confirma en la cadena de bloques, ya no se puede alterar, lo que reduce el riesgo de fraude y las devoluciones de los cargos. Los equipos de BSV también están trabajando en soluciones que permitan realizar transacciones instantáneas seguras, con el objetivo de que los vendedores se sientan cómodos aceptando pagos incluso antes de que estos sean confirmados en la cadena de bloques. 

Para finalizar, el ecosistema del BSV también se centra en la facilidad de uso. El Bitcoin ha vivido durante demasiado tiempo entre los aficionados a la criptografía que no tienen problemas en seguir prácticas complejas. Con el BTC, los usuarios de la lightning network están obligados a ejecutar su propio nodo, pero los consumidores no desean tener que ejecutar un nodo solo para poder pagar a los vendedores. Con el BSV, las carteras móviles más importantes, como HandCash y Centbee, facilitan el envío de Bitcoin, solo hace falta conocer el nombre de usuario de una persona o tener a un amigo en los contactos del teléfono móvil. BSV también cuenta con el revolucionario protocolo Paymail, que permite enviar BSV a una dirección de correo electrónico, en lugar de a direcciones de carteras Bitcoin de más de 26 caracteres. BSV comprende la importancia de que los pagos sean sencillos. 

Ya han pasado más de diez años desde el nacimiento del Bitcoin; es hora de hacer realidad la visión de un nuevo sistema de dinero en efectivo electrónico. Para ello se necesitan tamaños de bloque grandes que permitan crear una gran red de pagos mundial. Esta “Visión Satoshi” solo será posible con Bitcoin SV.

Jimmy Nguyen es el presidente fundador de la Asociación de Bitcoin, una organización mundial de la industria que respalda al Bitcoin SV (BSV). Anteriormente Jimmy fue CEO de nChain Group, el líder mundial en asesoramiento, investigación y desarrollo de tecnologías de cadenas de bloques y ahora es presidente de su Consejo Asesor Estratégico. El científico jefe de nChain es el Dr. Craig S. Wright, el creador del Bitcoin. Jimmy ejerció durante 21 años como abogado especializado en la propiedad intelectual y las tecnologías digitales en los EE. UU. y fue socio de tres importantes bufetes de abogados de ese país. En 2008, Lawdragon nombró a Jimmy (con solo 36 años) uno de los “500 principales abogados de América”.