VXPASS colabora con la OMS en las vacunas de la Covid-19 para Lesotho

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By Jamie McKane Published: diciembre 9, 2021
Hand with syringe and WHO and VXpass logo

VXPASS, el proveedor de tarjetas de vacunación de la COVID-19 basadas en la cadena de bloques de BSV, ha informado de las novedades en la implementación de su programa digital de supervisión de vacunas en Lesotho. VXPASS ha contado con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Banco Mundial para la aplicación de este programa.

VXPASS anunció en mayo de 2021 la firma de un acuerdo con el Sesiu sa Tšoele le beta Poho Fund(SESIU), una compañía público-privada encargada de la administración de las vacunas de la COVID-19 en la nación africana de Lesotho. Bajo este acuerdo, VXPASS fue contratada para gestionar las primeras 560 000 vacunas que SESIU tenía que administrar en Lesotho, con el objetivo de contar con un total de 1,2 millones de personas vacunadas y verificadas a finales de 2021.

La compañía ofrece una plataforma digital de verificación y administración de vacunas basada en la cadena de bloques y todos los datos se almacenan en la cadena de bloques de BSV. Este enfoque permite que los registros de vacunación sean verificables de forma sencilla y barata y que se puedan comprobar de forma eficiente, al tiempo que permite que los ciudadanos vacunados conserven su privacidad y la propiedad de sus registros médicos.

El fundador de VXPASS, Zachary Weiner, comentó a la Bitcoin Association que tuvieron que revisar su método de trabajo con los gobiernos y las compañías público-privadas ya que se habían enfrentado con varios obstáculos en la negociación. Sin embargo, un cambio de perspectiva y el apoyo de entidades como la OMS y el Banco Mundial contribuyeron en gran medida a sacar adelante el programa.

“Firmamos un acuerdo en Lesotho con una organización público-privada. Y debido a cómo el gobierno ha organizado las cosas, las compañías público-privadas contaban con autoridad para firmar el documento, aunque no para implementar el programa”, comentó Weine.

“Debido a esto, hubo algunas fricciones entre la organización privada encargada de apoyar las labores contra la Covid y las organizaciones públicas responsables del resto de la atención sanitaria del país. Estamos emocionados con la firma de este acuerdo. Estas personas disponían de los recursos. Ellos eran los encargados de la respuesta a la COVID y estábamos entusiasmados. A medida que se acercaba el despliegue del programa. Estos puntos de fricción empezaron a surgir de forma inesperada.”

 

Un nuevo enfoque y el apoyo internacional

Como respuesta a estos escollos, VXPASS cambió su enfoque por uno que incluyera una comunicación simultánea con los gobiernos y las entidades privadas. Esto y el apoyo obtenido de entidades como el Banco Mundial, ha ayudado enormemente a que el plan siga adelante.

“Cambiamos el método desde uno que consistía en ir a una entidad directa que pudiera firmar y operar, a involucrar a todo el gobierno desde el principio, para que todos estuvieran al mismo nivel y que toda la documentación consultada por quienes implementarían el programa fuera conocida por todos al mismo tiempo”, comentó Weiner.

“Desde que hemos aprovechado para hacer el reajuste, hemos conseguido el apoyo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que nos ha ayudado a tratar con los socios comerciales adecuados y también el de la OMS y del Banco Mundial, que tienen un gran interés en asegurarse de que el dinero invertido o la tecnología llevada al África occidental cumpla con su cometido y no se estanque en medio de la burocracia que parece exclusiva de ese continente”.

Weiner subraya que los objetivos de VXPASS están en consonancia no solo con el gobierno de Lesotho y con el sector privado del país sino que también con las directivas de la OMS y del Banco Mundial, que les han prestado su apoyo en la idea de proporcionar registros de vacunas digitales que permitan a los ciudadanos mantener la propiedad de sus datos médicos.

“Ahora hemos adoptado el método de crear un grupo de partes interesadas que cuentan con una gran motivación en que el programa tenga éxito. Cuando hablamos de la colaboración potencial con la OMS o el Banco Mundial, la primera se responsabiliza de asuntos como decidir cuántas de estas vacunas donadas van a ir a qué país, mientras que el Banco Mundial se encarga de financiar las vacunas que no han sido donadas”, explicó.”Desde nuestro punto de vista, esto significa que pueden actuar como defensores de lo que estamos haciendo y no necesariamente de otros detalles nimios.

Más bien de lo que se trata es de dejar al margen la identidad y permitir a los pacientes ser dueños de sus registros y digitalizar registros que quizás antes eran analógicos. Las partes interesadas están encantadas de acercarse y comentarnos “estas son algunas de las ventajas que vemos desde una perspectiva comercial y desde el punto de vista sanitario”.

Weiner también destacó que un aspecto esencial del enfoque de VXPASS de ofrecer la digitalización y la supervisión de las vacunas contra la Covid-19 en Lesotho es su compromiso de un servicio continuado al país y la reinversión en la economía local.

“En esta parte del mundo quizá no tan desarrollada, están muy acostumbrados a que los occidentales vengan con su novedosa tecnología que supuestamente funciona en Occidente, tratando de implementarla allí sin que luego resulte en nada”.

“Una parte de nuestro nuevo enfoque es colaborar con las naciones para que puedan comprobar que estamos metidos hasta el cuello y que no vamos a desaparecer de la escena”.

Para saber más sobre la plataforma de VXPASS y cómo funciona visita el sitio web oficial de la compañía.