Un informe independiente concluye que BSV es la cadena de bloques de Bitcoin más ecológica

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By Jamie McKane Published: noviembre 26, 2021
Eco Bitcoin

MNP, la quinta empresa de contabilidad profesional y consultoría empresarial más grande de Canadá, ha publicado un informe que investiga la eficiencia energética de la tecnología de cadena de bloques basada en Bitcoin.

El informe, titulado Blockchain technology and energy consumption: The quest for efficiency (Tecnología de cadena de bloques y consumo energético: la búsqueda de la eficiencia), concluye que la cadena de bloques de BSV (Bitcoin SV) es mucho más eficiente energéticamente que los otros dos protocolos de cadena de bloques incluidos en la comparación: BTC (Bitcoin Core) y BCH (Bitcoin Cash).

La eficiencia energética es un tema candente en el sector de las cadenas de bloques, con críticas a tecnologías como BTC, que consumen una cantidad desmesurada de energía eléctrica en sus operaciones de minería de prueba de trabajo. Sin embargo, este elevado consumo de energía por transacción procesada no es intrínseco a todas las cadenas de bloques de prueba de trabajo, sino únicamente a las que tienen limitaciones artificiales impuestas al tamaño de sus bloques, que restringen el rendimiento de las transacciones.

La cadena de bloques de BSV es un buen ejemplo de ello: su eficiencia energética mejora a medida que aumenta el rendimiento de las transacciones. A medida que se incluyen más transacciones en cada bloque, el coste energético de la minería por transacción disminuye en relación con el aumento del rendimiento. MNP afirma que esta mejora de la eficiencia energética es lo que hace que la cadena de bloques de BSV sea más eficiente que BTC y BCH y, por ende, más “verde” y respetuosa con el medioambiente.

«BSV es más eficiente debido al tamaño de los bloques y al número de transacciones (rendimiento) disponibles actualmente en la red y a las limitaciones de otros protocolos», afirma el informe.

«Siempre que el tamaño o el número de transacciones en la red de BSV supere la limitación de los otros protocolos, BSV es la más eficiente de este grupo».

La cadena de bloques de BSV es el protocolo que más se ajusta a la visión original de Bitcoin tal y como se define en el libro blanco de Satoshi Nakamoto, y es por esta adhesión al protocolo original de Bitcoin que permite un escalado sin límites gracias a los bloques de mayor tamaño. En comparación, los protocolos BTC y BCH limitan el tamaño máximo de los bloques que se pueden minar en sus redes en distintos grados.

Como parte de su estudio, MNP elaboró un modelo que puede utilizarse para estimar y comparar la eficiencia energética de los protocolos de cadena de bloques que utilizan el mecanismo de consenso de prueba de trabajo SHA-256, incluidos BTC, BCH y BSV.

«…este estudio ha descubierto que es posible estimar el consumo de energía de una red de cadena de bloques. Además, podemos utilizar estas estimaciones para evaluar cuáles implementaciones son más eficientes», afirma el informe.

«De las tres criptomonedas muestreadas, nuestros resultados indican que BSV es la red de cadena de bloques más eficiente en comparación con las otras dos cadenas de bloques de prueba de trabajo SHA-256 incluidas en la muestra».

 

La eficiencia energética mejora con la escalabilidad

La principal conclusión del estudio de MNP sobre el consumo energético de los protocolos de prueba de trabajo SHA-256 en la cadena de bloques es que la eficiencia mejora con el número de transacciones que pueden incluirse en un bloque determinado añadido a la cadena de bloques. Cuando la dificultad (la complejidad del problema de prueba de trabajo que debe resolverse para minar el bloque) permanece constante, puede decirse que el consumo energético durante el proceso de minería de un solo bloque es aproximadamente el mismo.

Esto es cierto independientemente del número de transacciones o de la cantidad de datos incluidos en el bloque que se está minando. Por lo tanto, si se incluyen más transacciones y datos en un solo bloque, la energía media consumida para procesar una transacción o un megabyte de datos en la cadena de bloques disminuye.

BTC y BCH limitan artificialmente el tamaño máximo de los bloques que sus respectivos protocolos pueden aceptar. El límite actual de tamaño de bloque de BTC es de un megabyte, mientras que el de BCH es de 32 MB. Estas restricciones tienen el doble efecto de estrangular el rendimiento máximo de las transacciones de estas redes y de perjudicar su eficiencia energética. El protocolo de la cadena de bloques de BSV no impone ningún límite arbitrario al tamaño de los bloques, lo que significa que su eficiencia energética aumenta con el número de transacciones que se procesan en la red y puede escalar fácilmente su rendimiento de transacciones en función de la demanda.

«Se compararon los tres protocolos de Bitcoin, BTC, BSV y BCH, para ver cuál era el más eficiente. Dado que todos los protocolos de Bitcoin están supeditados a que la dificultad de la minería se vea afectada por el potencial informático de los mineros en dichos protocolos, las métricas de eficiencia se basaron en los kilovatios/hora por transacción y los kilovatios/hora por megabyte validado. Esto pone de manifiesto las principales diferencias entre los protocolos», afirma el informe de MNP.

«Al observar los rendimientos de las distintas redes, es posible ver que las posibles diferencias de capacidad tienen un gran efecto en la eficiencia. El consumo de energía por transacción, e igualmente, por megabyte, disminuye cuando la utilización de la red es mayor en los protocolos con un tamaño de bloque más permisivo que en los protocolos más restrictivos».

«Las limitaciones arbitrarias de BTC y BCH pueden tener un impacto enorme en el consumo de energía por transacción».

MNP examinó el consumo medio de energía por transacción (medido en kWh) y por MB (medido en MWh) de cada trimestre, desde el segundo trimestre de 2020 hasta el segundo trimestre de 2021. Las conclusiones a las que llegó este estudio mostraron que la cadena de bloques de BSV ofrece la mayor eficiencia energética, especialmente en comparación con BTC.

A continuación, se muestra el consumo medio de energía en kilovatios/hora (kWh) por transacción de cada uno de los protocolos de cadena de bloques, modelados por MNP durante el periodo mencionado.

Consumo medio de energía por transacción (segundo trimestre de 2020 – segundo trimestre de 2021)
ProtocoloMínimoMáximo
BTC430 kWh706 kWh
BCH6.5 kWh183 kWh
BSV2.4 kWh3.3 kWh

A continuación, se muestra el consumo medio de energía por megabyte (MB) de BTC, BSV y BCH durante el mismo periodo.

Average Energy Consumption per MB (Q2 2020 – Q2 2021)
ProtocoloMínimoMáximo
BTC757 MWh991 MWh
BCH20.5 MWh194 MWh
BSV0.9 MWh12.63 MWh

 

De estos datos se desprende que BSV tiene una ventaja considerable sobre los otros dos protocolos de cadena de bloques en cuanto a eficiencia energética, especialmente si se tiene en cuenta que a medida que aumenta el volumen de transacciones, el consumo energético de BSV por transacción sigue disminuyendo.

«Si se aplican los mismos recuentos de transacciones de BSV a nuestras estimaciones de consumo de BTC de los tres primeros trimestres, en los que la diferencia en el recuento de transacciones por bloque es más clara, el consumo por transacción se reduciría a un valor de entre 181 y 221 kWh/tx (como en los tres últimos trimestres de 2020). Esto supone una reducción de entre el 57 y el 55 %, respectivamente, en los mismos periodos», afirma MNP.

«Con una mayor utilización y rendimiento, estas reducciones de consumo por transacción y el aumento de la eficiencia no harán más que mejorar».

 

Modelización de la eficiencia energética de un protocolo de la cadena de bloques

MNP aportó una serie de datos y estudios previos para crear su modelo para esta comparación, que incluía una relación de los equipos de minería actuales utilizados habitualmente para las cadenas de bloques de prueba de trabajo SHA-256. Este equipo está compuesto principalmente por circuitos integrados para aplicaciones específicas (ASIC por sus siglas en inglés), un hardware especialmente diseñado para minar de forma rentable cadenas de bloques que utilizan un mecanismo de consenso específico.

El informe señala que es difícil deducir el consumo de energía de estas redes debido a su descentralización, pero al utilizar datos del mundo real, disponibles públicamente, e información proporcionada por las empresas canadienses de minería de criptomonedas, el estudio ofrece una estimación razonablemente precisa:

«Aprovechando los datos públicos del mundo real, estudios anteriores e investigaciones primarias, hemos confirmado la validez de nuestro modelo y marco de evaluación. Nuestro modelo da una estimación razonable (con una precisión del 28 %) si se utilizan los datos de los mineros de criptomonedas canadienses proporcionados a MNP», afirma el informe.

«Aunque es difícil medir con precisión el consumo de una red descentralizada sin hacer grandes suposiciones respecto a muchas de las variables, pudimos hacer estimaciones utilizando la potencia media y las características de rendimiento especificadas por una muestra de

fabricantes de equipos».

Sin embargo, MNP señala que la falta de datos relativos a la minería de BCH les impidió realizar una comparación completa utilizando las estimaciones de su modelo.

«Nuestras estimaciones se compararon con otras basadas en datos públicos y en datos propios compartidos para dos protocolos de minería, BTC y BSV respectivamente. Faltaban datos en torno a los mineros públicos de BCH para realizar una comparación de las estimaciones de nuestro modelo», afirma el informe.

«Las estimaciones se situaron dentro del 6,7 % del cálculo basado en datos públicos para BTC y dentro del 28 % del cálculo basado en datos propios para BSV».

El uso de una combinación precisa de equipos de minería de Bitcoin para facilitar los cálculos de consumo de energía no es una dificultad exclusiva del estudio de MNP: ha sido un obstáculo importante para muchos otros estudios sobre el mismo tema. Sin embargo, del informe de MNP se desprende claramente que, incluso teniendo en cuenta estas dificultades, la capacidad de la cadena de bloques de BSV de escalar y mejorar la eficiencia energética con el volumen de transacciones la sitúa muy por delante de los protocolos BTC y BCH en términos de eficiencia energética y su consiguiente impacto medioambiental.

Haz clic aquí para leer el informe completo de MNP sobre la tecnología de cadena de bloques y el consumo de energía.